*La Isla de los Susurros*
En el corazón del Pacífico, hay una isla que no aparece en ningún mapa. Se dice que es un lugar donde el tiempo se distorsiona y la realidad se vuelve un laberinto de sombras. La isla se llama "Echokami", un nombre que susurra al oído de los marineros más valientes.
La historia comienza con un grupo de amigos que deciden explorar la isla en busca de un tesoro legendario. Al llegar, se dan cuenta de que la isla está llena de flores extrañas que parecen tener vida propia. Las flores susurran un nombre: "Kakashi".
A medida que avanzan, los amigos comienzan a escuchar susurros en sus oídos. Al principio, piensan que es el viento, pero pronto se dan cuenta de que los susurros son voces de personas que han estado en la isla antes que ellos.
Una de las amigas, Emma, se separa del grupo y se adentra en la selva. Los demás la buscan, pero no la encuentran. En su lugar, encuentran un altar con una estatua de una niña con ojos vacíos. La estatua tiene un cartel que dice: "Kakashi, la que escucha".
De repente, los susurros se vuelven más fuertes. Los amigos se dan cuenta de que Kakashi es una entidad que se alimenta del miedo y la desesperación de los que llegan a la isla. La única forma de escapar es encontrar a Emma y salir de la isla antes de que sea demasiado tarde.
Pero es demasiado tarde. Los amigos se dan cuenta de que Emma ha sido consumida por Kakashi. Sus ojos están vacíos, y su voz es solo un susurro que repite: "Kakashi... Kakashi..."
La isla se vuelve más oscura, y los amigos se dan cuenta de que están atrapados. Los susurros se vuelven más fuertes, y la realidad se distorsiona. La última cosa que ven es la estatua de la niña, sonriendo con ojos vacíos.
Y entonces, todo se vuelve negro.
Los amigos se despertaron en un lugar desconocido, rodeados de paredes de piedra y un techo de madera podrida. Estaban en una cella, una prisión subterránea que parecía no tener salida. Los susurros habían cesado, pero la sensación de opresión era palpable.
Uno de los amigos, Alex, se acercó a la puerta de la celda y la empujó. No se movió. "Estamos atrapados", dijo, su voz temblando de miedo.
De repente, los susurros regresaron, más fuertes que antes. "Kakashi... Kakashi...", repetían las voces. Los amigos se taparon los oídos, pero no podían escapar del sonido.
La celda comenzó a cambiar. Las paredes se estrecharon, y el techo se hundió. Los amigos se vieron obligados a agacharse, a medida que el espacio se volvía cada vez más pequeño.
"Kakashi, la que escucha", susurró una voz en el oído de Alex. "Ella te está esperando".
Alex se volvió loco. Comenzó a golpear la puerta, gritando para que lo dejaran salir. Los demás amigos intentaron calmarlo, pero era demasiado tarde. Alex había sido consumido por el miedo.
La celda se detuvo de cambiar. Los susurros cesaron. Y entonces, la puerta se abrió.
"Kakashi te espera", dijo una voz.
Alex salió de la celda, sus ojos vacíos. Los demás amigos se quedaron atrás, atrapados en la oscuridad.
La puerta se cerró detrás de Alex. Los susurros regresaron, más fuertes que nunca. "Kakashi... Kakashi..."
Continuara...











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